El Banco Central confirmó este martes que el Producto Interno Bruto (PIB) del país cayó 0,2% interanual entre abril y junio, llegando a un escenario de recesión técnica (dos trimestres con cifras negativas).
En su Informe de Cuentas Nacionales, el ente emisor también revisó el resultado del primer trimestre, mejorando desde la baja de 0,5% a 0,3%.
Esta variación del PIB trimestral fue tres décimas inferior al cierre preliminar obtenido a partir del Imacec, pasando de un crecimiento estimado de 0,1% a una caída de 0,2%.
La principal explicación de este retroceso se debe al sector minero, contrastando su desempeño con el PIB no minero, que tuvo un aumento principalmente en los servicios personales y el comercio.
En concreto, la actividad minera cayó 6,4% en línea con una menor extracción de cobre; mientras, el resto de actividades, como la contracción de 5,9% en la pesca fue generalizada, siendo la acuicultura la principal contribución al resultado.
"A nivel sectorial, la minería y la construcción fueron los principales frenos, mientras que el comercio vuelve a actuar como un amortiguador, creciendo 2,5% y siendo uno de los principales aportes positivos a la actividad, junto con algunos sectores de servicios", destacó la gerenta de Estudios de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Bernardita Silva.
Por lo anterior, la experta consideró que "las expectativas de la segunda mitad del año apuntan a un escenario algo más favorable, pero el desafío no es menor. Para alcanzar un crecimiento en el rango de 1% y 1,75%, que es lo que proyecta el Banco Central, se requiere una aceleración relevante en la actividad".
La lectura del Gobierno
El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, señaló que "los resultados reflejan que hemos encontrado un semestre exigente, marcado especialmente por desafíos estructurales y operacionales en la minería y la pesca. Al mismo tiempo, el dinamismo en el sector no minero confirma que nuestra economía tiene resiliencia y capacidad para crecer".
"Como Gobierno, vamos a acelerar el paso, destrabar inversiones, impulsar proyectos y entregar certezas para recuperar nuestra capacidad productiva y generar más empleo. Nuestro desafío es crecer con más fuerza y lograr que ese crecimiento llegue a las familias", aseveró.
De acuerdo con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, "pasamos de un dato negativo a 0% gracias al mes de junio, y tal como hemos dicho, vienen números positivos de ahora en adelante", lo que significa que "no hay recesión técnica".
"Son dos trimestres negativos pero medidos desestacionalizadamente, y fueron de -0,3% a 0%", insistió.
Experto: "Entramos a una recesión técnica"
Sin embargo, ante las cifras, el economista Jorge Berríos, director académico del diplomado en finanzas de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, apuntó a que el país está en una recesión técnica, entendida como una contracción de la economía durante dos trimestres consecutivos.
"Ha sido bastante lapidario en los últimos dos trimestres en cuanto al crecimiento del país y claramente entramos, de acuerdo a las últimas cifras publicadas, en recesión técnica. El Producto Interno Bruto en el primer trimestre -0,3% y ahora en el segundo -0,2%. Lo más impresionante es el Producto Interno desagregado en el tema minero, porque en el primer trimestre es -2,9% y en el segundo trimestre es -6,4%, lo que realmente es muy fuerte dada nuestra dependencia del sector industrial ligado a la minería", recalcó.
Erik Escalona, decano de la Facultad de Negocios y Tecnología de la Universidad UNIACC, comentó que "la economía chilena no está en una crisis profunda, pero claramente atraviesa un período de bajo crecimiento. Un país que no produce se empobrece y un país que produce se enriquece".
El economista resaltó que "el consumo muestra estabilidad, pero el mercado laboral sigue débil. Para 2026 veo un crecimiento cercano al 1,5% dentro de los rangos proyectados por el Banco Central para el mismo año, y el gran desafío es que la recuperación del segundo semestre se traduzca en inversión y empleo formal para dar tranquilidad a las familias".
Por su parte, Víctor Silva, académico de la Facultad de Administración y Economía de la Usach, reafirmó que "estamos hablando de una recesión técnica, porque tenemos dos trimestres consecutivos con una contracción de la actividad económica. Pero ojo, eso no significa que Chile esté en una crisis económica profunda, o que la economía esté completamente paralizada: es una definición técnica que nos muestra que la actividad se está contrayendo".
"Lo preocupante es que estamos creciendo muy poco, y eso tiene consecuencias importantes. Una economía que crece poco tiene menos capacidad para generar empleo, aumentar los ingresos y generar nuevas oportunidades para las personas y las empresas", puntualizó.
Juan Ortiz, economista de la Universidad Diego Portales, precisó que "en Chile siempre se consideró la recesión técnica como el escenario donde la variación interanual del PIB tuviese caídas durante dos trimestres consecutivos. Por lo tanto, en ese sentido claramente tenemos una caída tanto en el primer como en el segundo trimestre y bajo esa óptica hay una recesión técnica".
"Otra forma de medirlo, más cercana a como se desarrolla en Estados Unidos, es cuando se calcula la variación intertrimestral de la serie estacionalizada, si se configuran dos trimestres consecutivos de caída, y cuando vemos esto es más evidente en el primer trimestre la caída, pero ya para el segundo vemos un nivel plano, que lleva a una caída muy acotada, que también lleva a una recesión técnica", agregó.