Cuando la tierra se sacudió por el terremoto que azotó el centro y suroeste de Colombia el pasado 10 de agosto, el rastro de muerte y destrucción llegó hasta el cementerio Las Palmas, en la localidad de Roldanillo, donde unas bóvedas se abrieron y dejaron al descubierto cadáveres que pueden guardar secretos del conflicto armado.
Se trata de restos óseos que cayeron al suelo en bolsas negras y que estaban vestidos con prendas de camuflado militar y botas de caucho que ahora serán examinados por expertos de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) que serán los encargados de dar respuestas sobre cómo y cuándo murieron esas personas.
Las imágenes fueron divulgadas en redes sociales por habitantes de Roldanillo, un pueblo del norte del departamento de Valle del Cauca, donde el terremoto causó la muerte a dos personas y heridas a más de 400, así como 1.151 viviendas averiadas y 2.029 no habitables.
"Desde el mismo 10 de agosto que sucedieron los hechos nos dimos a la tarea de hacer un diagnóstico en los cementerios que son de interés forense para la búsqueda con el fin de establecer el nivel de daños y definir cuáles requieren atención prioritaria", explicó Julián David Arias Quintero, subdirector técnico forense de la UBPD.
El funcionario añadió que, desde el día del terremoto, han sido evaluados 79 cementerios ubicados en Risaralda, Valle del Cauca y Quindío, pero el de Roldanillo fue priorizado para su atención con equipos especializados.
Por esa razón, entre el 24 y 29 de agosto llegará a ese camposanto un equipo de profesionales para conocer en detalle cuántos cuerpos tienen las mismas características y el estado del sitio de interés forense.
No obstante, según la UBPD, una de las preocupaciones más grandes está relacionada con que los movimientos sísmicos pueden alterar bóvedas, contenedores y otros lugares donde permanecen cuerpos sin identificar, lo que podría dificultar posteriormente los procesos de búsqueda e identificación de personas desaparecidas.
La UBPD es un organismo creado a partir de la firma del acuerdo de paz con las FARC, en noviembre de 2016, con el fin de ayudar a encontrar a miles de personas desaparecidas durante décadas de conflicto armado en Colombia.