La Casa Blanca comenzó a matizar su cuestionamiento de la vacunación con un cambio de tono esta semana del secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., y con la nominación de una nueva directora de los centros de control y prevención de enfermedades (CDC en inglés) por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Kennedy, que compareció esta semana en la Cámara de Representantes del Congreso, expresó su apoyo, aunque con reservas, a la vacuna contra el sarampión, al asegurar que es segura y eficaz "para la mayoría de las personas", después de años de escepticismo sobre la seguridad de esta medida de salud pública.
También admitió que la vacuna podría haber salvado la vida de dos niños no vacunados que fallecieron de sarampión en Texas a principios de este año.
Durante la pandemia, Kennedy llegó a comparar la obligación de vacunarse con "vivir en el Tercer Reich", comparando a estos programas con un régimen totalitario, y siempre ha mostrado su rechazo a las inmunizaciones.
El secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., muestra un giro en su postura pública sobre la inoculación del sarampión. (FOTO: EFE)
Además de vincular las vacunas al autismo, alergias e incluso la muerte, sin aportar evidencia científica, Kennedy impulsa desde su cargo cambios en las recomendaciones de innoculaciones infantiles (por ejemplo, la inyección contra la hepatitis B para recién nacidos) y limita el acceso a la vacuna contra el covid-19.
Esta postura se convierte en un punto delicado para la Casa Blanca, que ahora vira y prefiere dejar de lado la polémica con las vacunas para centrarse en asuntos que no le perjudiquen de cara a las elecciones de mitad de mandato del próximo 3 de noviembre.
Nueva directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades
Por otra parte, Trump eligió a la doctora Erica Schwartz, médica y defensora de las vacunas, como su candidata para convertirse en directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés).
Schwartz, licenciada en ingeniería biomédica, medicina, salud pública y derecho, que ya fue subdirectora general de sanidad pública durante el primer mandato de Trump, es considerada una candidata "tradicional" y cualificada para dirigir la agencia.
La estrategia gubernamental busca dejar de lado controversias previas, enfocándose en un mensaje más unificado en salud. (FOTO: ATON)
En sus publicaciones en redes sociales, elogió las vacunas como pilar fundamental de la prevención apuntando a los criterios que marcarán el ejercicio de su cargo.
El cambio en la postura de la Casa Blanca hacia las vacunas es muy llamativo ya que, además de las declaraciones de Kennedy, es el propio Trump quien en varias ocasiones se pronunció mostrando escepticismo o abiertas dudas.
El pasado mes de septiembre, el mandatario protagonizó una polémica al vincular, sin evidencias, a las vacunas y el autismo, que afecta a uno de cada 31 niños en Estados Unidos.