La expresidenta Michelle Bachelet confirmó este martes que mantendrá su postulación a la Secretaría General de Naciones Unidas, con respaldo de Brasil y México, luego de que el Gobierno de José Antonio Kast decidiera retirar el apoyo del Estado de Chile al considerar que era una candidatura "inviable".
A través de un comunicado, la oficina de la otrora mandataria indicó que el "compromiso con la cooperación internacional, la promoción de la paz y los derechos humanos ha sido un sello que le ha dado prestigio y reconocimiento a nuestro país en el escenario global".
"Este compromiso emana de una convicción inalterable con el bienestar global y la dignidad de las personas, principios que guían mi labor más allá de cualquier coyuntura política", expresó la exdirectora ejecutiva de ONU Mujeres.
"En ese sentido, agradezco el apoyo y la confianza que el Estado de Chile manifestó inicialmente al presentar públicamente esta candidatura el pasado mes de septiembre y formalizarla en el mes de febrero", destacó.
Los argumentos de Cancillería: "Falta de viabilidad"
Desde el Ejecutivo, las razones de este quiebre diplomático fueron expuestas ante la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados.
"El retiro del apoyo a su candidatura tiene que ver con la percepción de que su candidatura no es viable. Eso responde a dos factores puntuales: la fragmentación en Latinoamérica en cuanto al número de postulantes y la información que pudimos recoger de actores clave en esta materia", explicó el canciller Francisco Pérez Mackenna.
"Continuaré con los gobiernos de Brasil y México"
Respecto a la decisión de la Administración Kast, Bachelet sostuvo que "entiendo que las definiciones de la política exterior pueden variar con las nuevas administraciones y, en mi calidad de ex Jefa de Estado, observo esta determinación como parte de las prerrogativas de quien hoy encabeza el Gobierno, aunque mi visión de Estado sea distinta".
En esa línea, la dos veces mandataria explicó que su candidatura "se inscribe en una visión compartida sobre la necesidad de fortalecer el sistema internacional y de contribuir, desde América Latina, a una Organización de las Naciones Unidas a la altura de los desafíos de nuestro tiempo".
"Mi disposición a contribuir en este desafío permanece intacta; por ello, continuaré el trabajo conjunto con los gobiernos de Brasil y México, quienes han postulado mi nombre reafirmando la naturaleza colectiva de este proyecto", enfatizó.
"Una candidatura de este nivel nunca es una tarea sencilla, pero los valores y principios que han marcado mi vida me llevan a asumir este desafío con responsabilidad y convicción", concluyó la exAlta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.