El economista Luis Eduardo Escobar, director de la Fundación Chile 21, conversó con Cooperativa sobre el informe presentado por la red de Centros Progresistas con propuestas al Plan de Reconstrucción Nacional del Gobierno de José Antonio Kast, al que criticó no tener disposición a reconsiderar el proyecto ante las sugerencias.
El experto explicó que "el corazón de la propuesta del Gobierno es una reforma tributaria muy importante. Realmente altera el fondo y la forma en que ha operado el sistema tributario en Chile de los últimos 30 años por lo menos. Entonces, a nuestro juicio, y al de los economistas, incluso de derecha, es que la propuesta que ha hecho el Gobierno no está totalmente financiada y va a aumentar el déficit fiscal".
"Desde antes de la campaña presidencial, la mayor parte de los economistas estábamos de acuerdo en que Chile enfrentaba una situación fiscal compleja porque teníamos un déficit -un exceso de gastos sobre los ingresos-, que se arrastraba ya más de una década y que el año pasado cerró en 2,8 puntos del PIB", profundizó.
Por ello, planteó que "si a eso le vamos a agregar un déficit mayor, eso significa que el país: se tiene que endeudar más o, si uno no lo quiere, recortar el gasto (...) Esa combinación de recorte de gasto con deuda, que está subestimada en las proyecciones del Gobierno, es la que le genera duda al Fondo Monetario, al Consejo Fiscal Autónomo, a las agencias de rating y a la mayor parte de los economistas".
"Lo que están expresando es un poco como la 'fe' en el proyecto; pero no hay disposición al diálogo"
Escobar criticó que desde el Ejecutivo no hay disposición al diálogo para mejorar la reforma, especialmente con las más de mil indicaciones ingresadas por la oposición y los informes de órganos autónomos.
"Para que haya acuerdos se necesitan dos o más personas que se pongan de acuerdo sobre algún tema. En el caso del Gobierno, lo que ellos están expresando es un poco así como la 'fe'. Tienen fe en que lo que están haciendo va a generar tal aumento del crecimiento que va a financiar el déficit proyectado. Y la verdad es que la fe a uno lo puede llevar a hacer muchas cosas, pero no resuelve los problemas", planteó.
Por ello, aseveró que "aquí el cómo se financia y qué tipo de acuerdos se podrían lograr depende mucho de la disposición del otro a conversar y a reconsiderar sus propuestas. Nosotros estamos disponibles a sentarnos a conversar, pero vemos poca disposición al diálogo por el lado del Gobierno".
Asimismo, recalcó que las indicaciones sustitutivas que presentó el Gobierno "lo que hacen es dificultar y entorpecer la posibilidad de conversar sobre el fondo de las propuestas que ellos hicieron".
"Cuando a la oposición se la acusa de que están entorpeciendo (la discusión) con demasiadas indicaciones, en el fondo no le han dejado ninguna opción a plantear indicaciones con la esperanza de que se pudiera abrir un espacio de conversación. Pero el Gobierno, con las indicaciones que acaba de mandar hoy día, lo que hace es cerrar de frentón la puerta al diálogo, porque todas las indicaciones quedan invalidadas, o la gran parte", aseguró.
"En la Cámara de Diputados están pasando la aplanadora directamente. Y cabría tener la esperanza de que en el Senado se pueda abrir a una discusión un poco más amplia", señaló.
En esa línea, sostuvo que "nuestras críticas no tienen nada de especial desde el punto de vista técnico; son compartidas por todo un amplio espectro de economistas de derecha".
"Seamos razonables, tengamos una conversación sobre la cual nos podamos poner de acuerdo y que le demos estabilidad al sistema tributario, que lo hemos tratado de cambiar ya como cuatro veces en los últimos 12 años (...) Si no tenemos un acuerdo amplio, vamos a seguir peleando en el próximo gobierno, y eso daña, sin duda alguna, las perspectivas de inversión en Chile", recalcó.