El exdirector del Servicio Nacional de Migraciones durante el Gobierno de Gabriel Boric (2022-2026), Luis Eduardo Thayer, salió este martes al paso de las críticas tras revelarse que Chile perdió el rastro de más de 200 menores haitianos que ingresaron al país bajo el Programa de Reunificación Familiar.
El sociólogo frenteamplista, quien fue citado a la Comisión de Gobierno Interior de la Cámara de Diputadas y Diputados, enfatizó que durante su gestión se tomaron medidas preventivas.
"En el Servicio Nacional de Migraciones hicimos en el año 2023 una denuncia al Ministerio Público en contra de algunas líneas aéreas y agencias de viajes porque detectamos que había vuelos que venían con niños sin las condiciones del traslado adecuadas. Adicionalmente, en agosto de 2025, les pusimos freno a las visas de reunificación familiar desde Haití", sostuvo Thayer.
El exdirector agregó que "es correcto que se hagan las denuncias, que se investigue", pero advirtió que "no corresponde un uso político de esta situación".
El caso, que involucra vuelos chárter realizados entre enero y abril de 2025, presenta graves irregularidades como la falta de listas de pasajeros, adultos a cargo de hasta una treintena de niños y la ausencia de validación de domicilios.
Pesquisa de Fiscalía
Al respecto, el fiscal nacional, Ángel Valencia, dijo hoy a El Diario de Cooperativa que, "una vez que se esclarezcan los hechos, vamos a saber si fallaron nuestros controles o simplemente fueron burlados, insuficientes o vulnerables".
"Estas fragilidades institucionales que se presentan en algunos de nuestros vecinos suelen resultarnos llamativas, suelen ser sinónimo de vulnerabilidades y por eso cuando aparecen vuelos con cientos de niños con muy pocos adultos responsables —hay antecedentes que incluso habrían llegado algunos de esos niños para reunificarse con padres que ya habían fallecido— estamos abriendo la investigación penal", indicó el jefe del Ministerio Público a El Diario de Cooperativa.
Querella del Ejecutivo
Desde el Ejecutivo, el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, señaló que "hay hechos potencialmente muy graves" y confirmó que "el director del Servicio de Migración (Frank Sauerbaum) ha procedido a ingresar una denuncia al Ministerio Público por el eventual delito de tráfico de personas migrantes", añadiendo que el Gobierno ya implementó cambios en los protocolos de ingreso de menores para fortalecer la seguridad.
En cuanto a la eventual falta de intervención de la Administración Boric, la autoridad se limitó a señalar: "No quisiera calificar los esfuerzos del gobierno anterior por que esta situación se investigara. Nos parece que esto es de tal gravedad, que el Gobierno no va a confrontar directamente esas responsabilidades. La opinión pública podrá juzgar".
"Lo que corresponde para conocer la cifra es esperar al informe final, para ver el universo de esa muestra y sin perjuicio de ello, que se investigue toda irregularidad. El Gobierno no pretende sacar ningún rédito político, sino que colaborar con la situación", zanjó el subsecretario.
Comisión investigadora
En la esfera política, la bancada de diputados del Partido Republicano anunció la creación de una comisión investigadora para revisar las responsabilidades desde el segundo Gobierno de Michelle Bachelet (2014-2018) hasta la Administración Boric.
El objetivo es "conocer las responsabilidades, pero no solo las que puedan acontecer respecto del gobierno de Boric, sino que creemos que esto debiese extenderse hacia, al menos, los primeros ingresos masivos de inmigrantes irregulares en nuestro país, a comienzos de 2014", relevó José Carlos Meza.
Para el diputado y timonel PPD, Raúl Soto, "no es bueno que cosas tan graves y que involucran a niños y niñas se lleven a la contienda política, y lo responsable es dejar que esto siga el cauce institucional" en el Ministerio Público.
En medio de la controversia, el diputado Enrique Bassaletti (independiente, cercano al Partido Republicano) sugirió la posibilidad de tráfico de órganos; hipótesis que, aunque el fiscal Valencia aseguró que "no es una cosa delirante" en términos generales, carece por ahora de antecedentes concretos que la respalden en este caso específico.