El Presidente José Antonio Kast aseguró a Bloomberg que su Gobierno ha logrado "un control casi total de la inmigración irregular" y afirmó que espera que una mejora económica en Venezuela incentive el retorno de migrantes que viven en Chile.
"Nosotros primero lo que hemos buscado es cerrar nuestras fronteras, hemos logrado ya un control casi total de la inmigración irregular", sostuvo el Mandatario al ser consultado por su promesa de campaña de expulsar a personas que permanecen en el país sin autorización.
Kast abordó el tema después de reunirse en Nueva York con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. Según dijo, el encuentro permitió avanzar hacia el restablecimiento de las relaciones diplomáticas, mientras que las relaciones consulares ya se recuperaron.
"En la reunión que tuve con Delcy Rodríguez, la presidenta encargada, pudimos avanzar bastante en pensar en el corto plazo en tener relaciones diplomáticas, lo cual nos permitiría que muchos venezolanos que hoy día están en Chile puedan regresar a su patria", señaló.
Vuelos de expulsión y retornos voluntarios
En la entrevista le preguntaron si había alcanzado un acuerdo con Rodríguez para expulsar migrantes y qué faltaba para realizar vuelos a Venezuela. Kast no anunció un acuerdo ni entregó una fecha, pero explicó que el Gobierno ya efectúa vuelos de expulsión a otros países.
"Como no teníamos relaciones consulares no podíamos hacerlos a Venezuela", afirmó. Añadió que espera que las personas que deseen regresar voluntariamente puedan hacerlo y que las relaciones consulares son "fundamentales" para facilitar ese proceso.
El Presidente vinculó esa expectativa con la situación económica venezolana: "Esperamos que a Venezuela le empiece a ir bien económicamente, porque eso va a hacer que muchos quieran volver a su hogar".
Respecto de las personas con asuntos pendientes ante la justicia, indicó que el Gobierno deberá "plantear una situación distinta pero siempre en acuerdo con Venezuela".
Bloomberg recordó que Kast reconoció en mayo que su promesa de deportar a 300.000 migrantes "el primer día" había sido una "hipérbole". La agencia señaló que, según cifras del Gobierno, hasta ahora se ha expulsado a unas 1.300 personas.