Pese al pacto acordado por los partidos de la ahora oposición y el Partido de la Gente, el diputado Jorge Alessandri (UDI) ganó la votación y será el nuevo presidente de la Cámara de Diputados.
En la primera sesión de la nueva legislatura, el militante UDI consiguió 78 votos por sobre los 75 de Pamela Jiles, representante del PDG.
Las vicepresidencias serán para Felipe Camaño (Ind-DC) y Ximena Ossandón (RN).
Esta situación generó molestia en la oposición, ya que se esperaba tener los votos para elegir a Jiles, pero Camaño y el diputado Jaime Mulet (FRVS) votaron en su contra, inclinando la balanza a favor del militante UDI.
El propio Alessandri expresó en El Diario de Cooperativa: "Fueron súper estrechas las votaciones. Un día es para un lado, otro día es para el otro; (pero) lo importante es pensar en CHile y que los proyectos vayan avanzando".
"Es una mesa (corporativa) dura, trabajadora, pero es una mayoría frágil. (Quiero) decir que están las puertas abiertas con los que no votaron con nosotros para la conformación de las comisiones, que es el siguiente paso que le toca a un período que se instala", agregó.
"El lunes votamos la conformación de comisiones y este presidente está jueves y viernes disponible para esas negociaciones", afirmó el parlamentario UDI.
Parisi cuestiona "pirquineo" de votos
El líder del PDG, Franco Parisi, comentó posteriormente que "esto tiene que terminar. El PDG propone que la primera mayoría absoluta nacional sea el presidente de la Cámara y que la primera vicepresidencia sea la primera mayoría relativa, para que termine este pirquineo de votos".
"Me llegó un rumor horrible de que uno de los miembros de la testera iba a ser compensado con un cargo para un familiar en Santiago (...) eso le hace mal a la democracia", añadió.
"Los fachos y los comunachos no entienden que el pirquineo de votos hace mal a la democracia, ese es nuestro mensaje", insistió.
Arremetida opositora contra diputados Camaño y Mulet
El diputado Héctor Barría, jefe de bancada de la DC, cuestionó el resultado de la votación y apuntó contra el diputado Camaño: "Tenemos un lamentable enfrentamiento entre lo comunitario, los acuerdos y el actuar de manera individual", reprochó.
"Todos los militantes de la DC cumplimos con lo pactado. Tuvimos inconvenientes ayer en el camino, eso es de conocimiento también de la comunidad, pero a pesar de algunos errores de los cuales también me hago cargo, logramos ponernos de acuerdo", indicó el legislador.
Barría cuestionó que "Felipe Camaño, lamentablemente, no cumplió con este acuerdo. Él es independiente y tendrá que dar las explicaciones, fue apoyado dos veces por la DC como candidato a diputado. Lamentamos su accionar, que haya votado para conseguir un privilegio para él mismo cuando uno busca acuerdos para trabajar por la bancada".
"Es una situación que da impotencia. Si él tomó una decisión audaz y totalmente irresponsable para nosotros, espero que también tome una decisión audaz de acuerdo con su perspectiva, (porque) creo que no es compatible su permanencia en el comité", zanjó.
Por su parte, la bancada del Partido Socialista emitió una declaración en la cual acusaron un "acto de traición politica" por parte de Mulet y Camaño, ya que "se presentaron como candidatos progresistas" y en esta jornada apoyaron a las opciones de "la derecha y la ultraderecha, en contra de lo acordado por sus propias bancadas".
"Desconocemos las motivaciones que tuvieron ambos parlamentarios para comportarse como diputados oficialistas apenas asumido el nuevo Gobierno, pero sí sabemos que esto constituye un acto de traición política que repudiamos", remata el escrito.
"Nos parece que conductas de esta naturaleza traicionan el propio espíritu de los acuerdos y de la palabra empeñada", insistió el jefe de la bancada PS, Raúl Leiva.
Por lo pronto, Mulet justificó su respaldo en una carta a la militancia de la FRVS, admitiendo que votar con la derecha fue una "decisión difícil y que puede generar dudas, pero estoy convencido de que, en momentos como este, actuar con responsabilidad y valentía también es una forma de defender la subsistencia y la credibilidad de nuestro partido, y resguardar las causas que representamos".
En tanto, Flavia Torrealba, presidenta de la FRVS, catalogó como "indignante la declaración de los diputados. Consideramos que es una denuncia calumniosa que esperamos, por cierto, que retiren. No nos parecía que el arbitraje de la política chilena tenía que estar en manos del PDG".
"La Federación Regionalista es un partido de oposición. Hay cuestiones en las que nos encontramos en los objetivos. Uno de los compromisos que tomó la nueva mesa es que no va a avanzar ninguna ley de indulto a los presos por razones de lesa humanidad ni ninguna cuestión de esa naturaleza", agregó.