El Presidente electo, José Antonio Kast, celebró esta mañana la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y la posterior captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
"La detención de Nicolás Maduro es una gran noticia para la región. Su permanencia en el poder, sostenida por un narcorégimen ilegítimo, expulsó a más de 8 millones de venezolanos y desestabilizó a América Latina a través del narcotráfico y el crimen organizado", escribió en su cuenta de X.
En esa línea, el republicano sostuvo que "Maduro no es el Presidente legítimo de Venezuela, y desde ese país operan estructuras criminales y terroristas que amenazan gravemente la paz y la seguridad regional".
"Ahora comienza una tarea mayor. Los gobiernos de América Latina debemos asegurar que todo el aparato del régimen abandone el poder y rinda cuentas; coordinar el regreso seguro y expedito de los venezolanos a su país; apoyar la recuperación de su sistema democrático; y avanzar en el combate regional efectivo contra el narcotráfico y el crimen organizado", planteó.
Asimismo, aseveró que "la democracia se defiende con convicción, coordinación y con el respeto irrestricto al Derecho Internacional".
En una línea similar, el senador electo y presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, sostuvo que como colectividad "apoyamos la decisión de capturar a Nicolás Maduro, líder de una narcodictadura de izquierda, acusado de narcotráfico y terrorismo, para que responda ante la justicia. Entre sus crímenes está el asesinato de un opositor en territorio chileno, Ronald Ojeda".
"Su caída abre esperanza para Venezuela y para los millones de venezolanos que debieron huir de su país. Respaldamos lo señalado por el presidente electo José Antonio Kast y reiteramos nuestra disposición a colaborar desde Chile para apoyar la restauración del orden, la democracia y la paz en Venezuela, iniciando una nueva etapa de libertades y justicias en nuestra región", proclamó.
UDI exige al Gobierno respaldar las acciones de Estados Unidos
Por su parte, la UDI emitió un comunicado en el que se exigió al Gobierno chileno expresar un "respaldo inequívoco" a las acciones realizadas por la Administración de Donald Trump en Venezuela, por lo que presentaron un proyecto de acuerdo para que el Estado chileno adopte una "postura clara, firma y sin ambigüedades".
"La detención de Nicolás Maduro es un duro golpe al narcotráfico y al crimen organizado. Además, Nicolás Maduro era un usurpador del poder. Él perdió las elecciones, violó la democracia, no respetó la voluntad del pueblo y se mantuvo en el poder. Esperamos que a partir de ahora pueda retomar Venezuela el camino de la democracia y que sea el soberano, el pueblo, el que elija quién es su gobernante y que sean ellos los que determinen el futuro de Venezuela", afirmó el presidente gremialista, Guillermo Ramírez.