El Juzgado de Garantía de Calama, en la Región de Antofagasta, decretó este martes la medida cautelar de prisión preventiva para el estudiante de 18 años acusado de matar a una inspectora del Instituto Obispo Silva Lezaeta y dejar a otras cuatro personas heridas en ese establecimiento educacional.
El imputado, identificado con las iniciales H.M.L, deberá cumplir la medida en la Cárcel de Alta Seguridad de Antofagasta por un plazo de 180 días, mientras se desarrolla la investigación.
La máxima cautelar se fijó bajo "las causales de peligro para la seguridad de la sociedad y peligro de fuga", añadió la vocera de la Fiscalía Regional de Antofagasta, Tamara Farren, quien detalló que el imputado fue formalizado por "un homicidio calificado consumado, cuatro homicidios calificados frustrados, un delito de tenencia de dispositivos y piezas para explosivos y un delito de porte de arma cortante y punzante reiterado".
"La Fiscalía entregó pormenorizados detalles del hecho, dando cuenta de un actuar premeditado y planificado del detenido, quien habría llegado al establecimiento portando diversas armas cortopunzantes y contundentes, además de gas pimienta y otros elementos. (Se solicitó) que el detenido quedara con la medida cautelar de prisión preventiva", agregó.
Según se informó durante la audiencia, el alumno fue formalizado por el homicidio consumado de María Victoria Reyes, además de otros cuatro delitos de homicidio frustrado y cargos por porte de armas, subrayándose también la alevosía y la premeditación.
En la oportunidad, el fiscal a cargo del caso, Eduardo Peña, detalló que el imputado tenía previsto atacar a estudiantes de primero básico, pero que debido a la presencia de las inspectoras afuera del baño donde estaba, cambió sus planes y decidió atacar a quien encontrara en su camino.
Antes de perpetrar la fatal agresión, se puso una capucha y antiparras, y una vez afuera del baño, roció con gas pimienta a la fallecida inspectora antes de apuñalarla por la espalda.
Defensa alude a presunta inimputabilidad
De acuerdo con Chilevisión Noticias, el acusado presenció la formalización engrillado de pies y manos, debido a que ha intentado atentar contra su vida en varias ocasiones.
De hecho, hacia el final de la audiencia, la Defensoría Penal Pública solicitó formalmente suspender el procedimiento, apuntando a patologías psicológicas acreditadas por certificados médicos, pero la magistrada Mariana Chiang lo rechazó.
Terminada la formalización, el abogado Stephen Kendall sostuvo que la repartición de la cual es parte "tiene un rol institucional, legal y constitucional, de entregar defensa a toda persona que esté imputada, cualquiera sea el hecho, cualquiera sea la gravedad o condición de las personas, con pleno respeto a sus garantías y a la presunción de inocencia".
"Nuestra labor es defender a este joven y realizar todas las diligencias relativas a esclarecer el estado de su salud mental. En ese sentido, seguiremos pidiendo que se realicen y en su oportunidad, las haremos valer ante el tribunal en defensa del mismo", puntualizó el letrado, aludiendo a que espera conseguir una eventual declaración de inimputabilidad.
"Pudo ser una masacre"
Por su parte, Karla Velásquez, madre del alumno de segundo medio que logró frenar al atacante por la fuerza, aseguró que de no ser por los estudiantes de ese curso, "esto hubiese sido una masacre terrible. Por todo lo que (el imputado) tenía escrito en el cuaderno, hubiese sido horrible".
En cuanto al estado de salud del adolescente de 15 años, que sigue hospitalizado después de la tragedia, afirmó que "han mejorado bastante sus heridas, están bien sanitas, pero ahora lo más importante de todo es su salud emocional".
La hija de la inspectora Haydée Moya, la segunda funcionaria herida durante el ataque, informó: "Mi madre sigue en estado grave, crítico de salud. Si bien ya no utiliza máquinas para poder respirar, ella continúa con varios órganos dañados respecto a este ataque, pero los avances que ella ha tenido son progresivos".
"Los abogados querellantes, más el Ministerio Público, más la Fiscalía, han sido bien claros: no existe ningún atisbo de inimputabilidad", enfatizó.