El diputado Raúl Soto (PPD) exigió al Presidente José Antonio Kast un pronunciamiento directo frente al gobierno de Javier Milei, luego de los dichos del brigadier general Gustavo Javier Valverde sobre una supuesta "soberanía trasandina" en Magallanes.
"A mí me gustaría ver al Presidente de la República, José Antonio Kast, enfrentar al gobierno de Javier Milei para defender los intereses de Chile y de los chilenos respecto de esta materia", planteó Soto en El Primer Café, y agregó que la cercanía ideológica entre ambos mandatarios "no puede inhibirlo de actuar para defender el interés de la soberanía nacional".
El diputado fue más allá y pidió que "no exista ingenuidad ni buenismo por parte del Gobierno por la cercanía política ideológica de Kast con Milei". Y remarcó: "lo que corresponde es que el Presidente José Antonio Kast se ponga los pantalones para defender el interés de Chile y de los chilenos incluso frente a Javier Milei".
Soto también cuestionó la gestión de la Cancillería, afirmando que "la reacción de Chile fue tardía y fue débil. Yo veo un liderazgo bastante errático, un liderazgo bastante débil en la persona del canciller. Hay un vacío ahí que incluso está siendo llenado por otros ministros".
La defensa de la vía diplomática
La vicepresidenta de RN, Ximena Ossandón, salió al paso de las críticas y defendió la actuación del Ejecutivo. "Todos sabemos que el Presidente de la República es quien lleva las relaciones exteriores", señaló, y pidió no sobredimensionar el episodio: "no le pongamos más condimento a esta sopa porque no le cabe más".
Para la diputada, buena parte del debate cae en la especulación: "en el fondo en muchas de las palabras que estamos teniendo hay una suerte de política ficción porque no hemos recibido ninguna respuesta sobre esta nota de protesta". Y defendió al mandatario: "El Presidente de la República hizo lo que tenía que hacer".
El diputado republicano Agustín Romero coincidió en que el reclamo de Soto no tiene asidero, porque las relaciones entre Estados no funcionan como vínculos personales.
"Esto -dijo- no es para que él lo llame y le diga 'oiga, ya que somos amigos, yo le quiero decir que estoy molesto con la actitud de su jefe de Estado Mayor'".
En esa línea, defendió que "el mecanismo de la nota de protesta está concebido para una primera etapa en que un personero hace una declaración y el Estado le manifiesta su protesta para dejar el precedente".
El presidente del Partido Comunista, Lautaro Carmona, validó la nota de protesta como "el mecanismo que por ahora, desde el punto de vista diplomático, marca referencia", pero advirtió que se trata de "una verdadera provocación" y pidió estar atentos a la respuesta argentina.
"Espero que sea suficiente con la presentación de la carta y si no asumo que deberá haber una nueva medida", indicó.
¿Está Chile preparado para disuadir?
Más allá de la crisis puntual con Argentina, el intercambio abrió una discusión de fondo sobre el estado de las Fuerzas Armadas chilenas frente al rearme de los países de la región.
Romero criticó que "hace harto tiempo que desde que se terminó la Ley Reservada del Cobre tampoco le hemos dotado de recursos a las Fuerzas Armadas para renovar, para modernizar su implementación" y detalló que hoy el presupuesto solo alcanza "para mantención, para mantener la capacidad operativa", sin margen para modernización.
El diputado republicano contrastó esa realidad con las compras de otros países de la región: "no nos podemos sorprender hoy día porque otros países ven que Chile tiene F-16 y otros países también legítimamente los compran, se consiguen financiamiento. Chile no lo está haciendo y esa es una realidad".
Romero anticipó además que la discusión tendrá un capítulo concreto en el Congreso: "en un mes más o un mes y medio más" vendrá la posibilidad de zanjar el tema "cuando veamos la ley de presupuesto: si estamos dispuestos o no a seguir postergando la implementación del fondo para capacidad estratégica o en definitiva seguimos dándole un presupuesto para que cambien el aceite y le cambien la batería y le limpien los vidrios a los tanques".
Carmona coincidió en la necesidad de fortalecer la capacidad disuasiva del país, aunque puso el acento en el contexto geopolítico más que en una autocrítica interna.
"Lo que disuade es la capacidad y la competencia más o menos en igualdad de condiciones de la capacidad de fuego o militar que tengan los países", sostuvo, vinculando el punto con "la actualización del parque que tenga en este caso nuestras Fuerzas Armadas" y con lo que definió como una misión estratégica ligada a la soberanía de Chile.