La ministra de Salud, May Chomali, salió al paso del informe de Contraloría que arrojó que pacientes con urgencias vitales esperaron hasta 73 horas para ser atendidos en la red pública.
Desde La Moneda, Chomali recalcó que "no necesariamente lo que se registra refleja exactamente y eso es algo que estamos mirando y el subsecretario de Redes Asistenciales ha instruido mirar aquellos casos que sobrepasaban con creces los tiempos de atención para ver si no es un tema de registro".
"En los casos en que nos demoramos más de atender que lo que estaba recomendado tenemos que revisar las coberturas y ver porqué se están atendiendo. Muchas veces ocurre que no tenemos la cantidad de camas disponibles para poder hospitalizar pacientes y no tenemos cupos para ingresar a los pacientes a box", recordó.
Chomali insistió en que "yo veo difícil y quiero ser muy transparente, veo difícil que una persona que fue calificada de alto riesgo haya estado 73 horas esperando una atención, si es que fue clasificada como de alto riesgo".
"Si efectivamente la persona esperó, en la sala de espera, para atenderse 70 y tantas horas, estando calificado como C1, obviamente que se va a tener que hacer las acciones que se necesiten para corregir ese error", adelantó.
La ministra aseveró que "un paciente que es clasificado como C1 es un paciente que está en riesgo vital. Por lo tanto, si yo lo atendí a las 72 horas ese paciente debió haber fallecido. Entonces es difícil de creer que haya estado en la sala de espera por 72 horas sin que lo hayan atendido".
Por su parte, el senador Juan Luis Castro (PS) cuestionó: "¿Por qué pasa esto? Porque muchas veces no hay camas disponibles, hay que hacer derivaciones que demoran o simplemente porque está atochado el servicio de urgencia donde concurrió".
"Esta realidad que va y que viene es un paisaje al cual no nos podemos acostumbrar, por eso es perentorio que la Subsecretaría de Redes Asistenciales y el Ministerio de Salud tome firmes cartas en el asunto y evite, sobre todo ahora en los meses que se aproximan, que son de mayor concurrencia, más accidentabilidad, a que las personas no se jueguen la vida y la muerte en una espera prolongada y a veces agónica en las puertas de un servicio de urgencia público", añadió.
En tanto, el presidente de la Comisión de Salud de la Cámara Baja, el diputado Eduardo Durán (Renovación Nacional), sostuvo que lo alertado por Contraloría "es una situación absolutamente inaceptable, pues ningún chileno puede esperar esa cantidad de horas y menos en riesgo vital".
"Por eso, pido al Gobierno que acelere la discusión de los proyectos de ley que inyectan recursos y modernizan la gestión de las urgencias", remarcó.