Luego de provocar numerosas críticas por afirmar que el empresariado aboga para que se eliminen los feriados irrenunciables, la presidenta de la CPC, Susana Jiménez, salió a rectificar sus dichos esta jornada.
La discusión sobre la vigencia de los feriados volvió a tomarse la palestra producto de la venidera celebración de Viernes y Sábado Santo, donde la Iglesia Católica pidió públicamente que el comercio se cierre a fin de facilitar que los trabajadores asistan a celebraciones religiosas.
Ante esto, Jiménez -en un principio- defendió el funcionamiento del comercio, señalando que al empresariado "le preocupa" que existan feriados irrenunciables y que aboga, de hecho, por "eliminar aquellos que existen y que no se sumen otros más", en favor de "mantener la libertad de emprendimiento".
Sin embargo, después tuvo que rectificar sus dichos, ya que incluso José Pakomio, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC) -una de las seis ramas que conforman el gremio que lidera Jiménez-, afirmó que "nunca ha estado en la agenda la eliminación de los feriados irrenunciables. Estos cinco días que tenemos al año son reconocidos por nuestra institución como instancias de gran relevancia para los trabajadores y sus familias".
Tras una reunión efectuada este miércoles con el biministro de Economía y Energía, Daniel Mas, la líder de la CPC aclaró que lo que busca el empresariado es que "no aumente ese número de irrenunciables y abordemos anticipadamente el (posible cierre del comercio en el) tema de las elecciones".
"Hemos sido muy persistentes en decir que el acto político y democrático de votación es perfectamente compatible con la apertura del comercio. Esto en los últimos años ha estado en la discusión, pero no se logró un acuerdo. No queremos esperar tres años a que volvamos a tener esta conversación", agregó Jiménez.
Gobierno coincide con el gran empresariado
Desde La Moneda, el ministro de la Segpres, José García Ruminot, matizó la polémica: "El monseñor Chomali ha llamado a que los grandes centros comerciales no abran para permitir que sus trabajadores puedan guardar como día santo ese viernes, y creo que esa es una conversación que no la vamos a resolver de aquí al próximo Viernes Santo, que ya está tan cercano".
"Es una conversación que se puede dar, pero que no recae sobre un viernes que sea feriado irrenunciable. La economía chilena recibe una cantidad enorme de turistas, y eso no impide participar de las actividades religiosas o de la iglesia. Creo que estas son absolutamente compatibles con el funcionamiento de los centros comerciales", aseguró el secretario de Estado.
En contraste, el diputado DC Patricio Pinilla ya presentó un proyecto para convertir el Viernes Santo en feriado irrenunciable.
Viernes Santo y Sábado Santo no son irrenunciables, pero en la práctica operaban como tal y, con el paso del tiempo, se transformaron en un derecho adquirido, según argumentó la Dirección del Trabajo (DT), lo que fue posteriormente ratificado por la Justicia.