Un apoyo transversal ha dejado el viaje del subsecretario de Interior, Máximo Pavez, a Venezuela, luego de que los devastadores terremotos dejaran al menos 500 fallecidos y 157 personas desaparecidas.
En El Primer Café de Cooperativa, Cristián Monckeberg, Ignacio Walker, Nicolás Eyzaguirre y Bettina Horst destacaron la necesidad de reabrir la embajada luego de que el otrora Gobierno de Nicolás Maduro decidiera romper relaciones con Chile.
El excanciller Ignacio Walker comentó que si bien lo primero es responder a la emergencia humanitaria, sin embargo, no se puede obviar la arista política porque Venezuela "ha estado muy aislado internacionalmente, (con) un tremendo deterioro interno" en la que una quinta parte de la población vive fuera del país.
En esa línea, remarcó que "Chile nunca quiso romper relaciones diplomáticas con Venezuela. Y rompió relaciones cuando el Presidente Boric dijo que Maduro se había robado la elección, (...) y que tenía toda la razón el Presidente Boric".
Respecto al viaje de Pavez, el exministro Cristian Monckeberg (RN) comentó que "es bien significativo desde el punto de vista político y desde el punto de vista del rol del Estado la presencia del subsecretario del Interior allá, abonando la tesis de restablecer relaciones, que muy bien dice Ignacio, nosotros no fuimos los que la rompimos".
El expresidente de RN agregó que "la embajada se hace más necesaria que nunca y es urgente una resolución en eso. (...) Ojalá permita que Chile vuelva a restablecer lazos", algo que -dijo Monckeberg- el Gobierno "también lo quiere y lo ha buscado, lo está trabajando".
El exministro Nicolás Eyzaguirre (PPD) expresó que la llegada de ayuda internacional podría servir también para tender puentes de información porque "lo que se sabe es lo que cambió en la cúpula, pero cómo sigue funcionando ese país es bastante misterioso. Y Donald Trump no ha dado tampoco muchas luces de eso".
La economista Bettina Horst, de Libertad y Desarrollo, advirtió por su parte sobre los riesgos de que el crimen organizado aproveche la debilidad institucional del Estado venezolano en este contexto de crisis.
"Cuando un país está en el suelo, también hay otras formas alternativas que muchas veces se instalan para darle ayuda a la ciudadanía, pero finalmente terminan debilitando aún más un país y corroyendo más la institucionalidad", alertó.
Horst espera que la comunidad internacional que llegue al país caribeño "también se haga cargo de esa otra arista y cómo ayudar a Venezuela a reconstruir también sus instituciones para que no entre el crimen organizado en este contexto de mayor desamparo".