Una jornada crítica se vive en la ciudad de Lirquén, en la comuna de Penco (Región del Biobío), debido al arribo de una gran cantidad de personas con ayuda para los damnificados en la llamada "zona cero" de los incendios del pasado fin de semana.
La ciudad se encuentra colapsada de vehículos en la única vía estructurante que tiene. Asimismo, todos los accesos a los cerros y partes altas están controlados por militares, pues el atochamiento podría generar problemas cuando hay vías de solo un sentido.
Sin embargo, hay personas que desobedecen a las autoridades y suben a los cerros con el discurso de que "van a llegar directamente a apoyar a los damnificados", pese a que ello está desaconsejado y totalmente restringido.
El jefe de la Defensa Nacional en el Biobío (Jedena), contraalmirante Edgardo Acevedo, informó que se realizó una orden perentoria, en el marco del estado de excepción por catástrofe, para que todo vehículo que se acerque con ayuda a Penco sea desviado al centro de acopio en Isla Rocuant, en la comuna de Talcahuano.
"A contar de este momento, tal como ha sido ya publicado en las distintas plataformas de redes sociales y sobre todo en Jedena Biobío, todo vehículo, camión, toda ayuda que ingrese a la región, debe dirigirse al centro de acopio de Isla Rocuant. Verifiquen bien, por favor, la dirección y el cómo llegar allá y los teléfonos de contacto, porque no van a poder acceder al área de Penco, Lirquén o Tomé. Deben dirigirse a esa área para poder concentrar en ese gran centro de acopio y logístico", afirmó Acevedo.
Asimismo, señaló que va a "comenzar una siguiente fase de interacción con los distintos servicios para mejorar las capacidades de remoción de escombros, mejorar aún el alcance y la cobertura con las vacunas antitetánicas".
"Les pedimos, por favor, ayúdennos a ayudar", dijo el alto oficial.