La fiscalía regional Metropolitana Sur confirmó este martes la detención de un quinto implicado en el secuestro de Jorge Vera, el empresario ferretero de 84 años de San Miguel que fue liberado el pasado 21 de abril tras una semana en cautiverio.
El sujeto detenido es un ciudadano chileno de unos 34 años, quien habría cumplido labores de custodia de la víctima, incluso administrándole la insulina que necesitaba, y fue capturado el sábado recién pasado.
"Conforme al avance de la investigación, se logró establecer dos lugares de cautiverio, y esta persona participó en el cuidado directo de la permanencia de la víctima en ambos lugares", explicó el subprefecto de la PDI Hassel Barrientos.
Con esto, ya son cinco los detenidos por su vinculación a este mediático caso: tres extranjeros y dos chilenos. Al respecto, el fiscal regional Metropolitano, Héctor Barros, señaló que "los que disponen de sus inmuebles son ciudadanos chilenos (...) Se incorporan como parte de la planificación".
A pesar de los avances de la investigación, el persecutor advirtió que aún "falta una serie de otras diligencias y otros detenidos que tendrán que venir en el tiempo, así como el despacho de órdenes de detención también para otros que ya están individualizados".
El fiscal Barros también ofreció cifras sobre la eficacia en la lucha contra estos delitos, mencionando que "hoy tenemos más de 200 personas en la Región Metropolitana solamente detenidos por delitos de secuestro, y en los casos de secuestro y homicidio en contexto de crimen organizado, más de 500 imputados en prisión preventiva".
A pesar de estos números, la búsqueda de los líderes de la organización criminal sigue siendo una prioridad.
Tren de Aragua y la estrategia del secuestro extorsivo
La investigación del secuestro del empresario de San Miguel revela la conexión con el Tren de Aragua, exponiendo su estructura piramidal y un modus operandi que involucra múltiples cautiverios y extorsión para lucro económico.
"Siempre utilizan más de un lugar de cautiverio y eso implica tener la necesidad de acceder a bienes inmuebles con la finalidad de mantener a las víctimas durante un tiempo determinado en esos lugares", detalló el persecutor.
Barros relevó que el Tren de Aragua, tal como otras organizaciones trasnacionales, se caracteriza por una "estructura piramidal bastante tradicional, en términos de que está súper delimitado cuáles son las jerarquías dentro de ella".
En ese contexto, las indagaciones realizadas hasta ahora se enfocan "en la parte baja media de la estructura, con los partícipes en este hecho, pero falta todavía la parte más difícil, que es llegar a la cúspide".
El Tren de Aragua se dedica a delitos como secuestros extorsivos, donde extorsionan a las familias para obtener dinero, principalmente millones, y negociar la liberación de la víctima.