Este martes la Cámara baja comenzará la discusión del proyecto de Reconstrucción Nacional elaborado por el Gobierno de José Antonio Kast, en medio de una gran polémica por la gran cantidad de indicaciones ingresadas por parlamentarios (cerca de 1.300) de diversos sectores que podrían demorar su tramitación, lo que se opone a la idea del Ejecutivo de que se apruebe esta iniciativa con máxima urgencia.
A pocas horas de que comience la votación de indicaciones, el ambiente en el Congreso se encuentra altamente polarizado, marcado por acusaciones de obstruccionismo hacia la oposición y de escasa capacidad de diálogo hacia La Moneda. Esta tensión se vio también en El Primer Café de Cooperativa, con la discusión acerca de cómo se lleva adelante este proceso.
José Carlos Meza, diputado del Partido Republicano, denunció la existencia de tácticas agresivas por parte de algunos sectores de izquierda: "El momento político hoy día viene determinado por una declaración de tres parlamentarios que hablan de sabotear este proyecto, donde hablan de someter a un martirio al Gobierno, donde hablan de una 'estrategia diabólica'. Todas estas son palabras que nosotros no inventamos, las dijeron ellos".
El parlamentario agregó que esto ha dejado en "muy mal pie" a la izquierda de cara a la discusión en del proyecto.
Y apuntó que la idea de La Moneda "es un cambio de eje de lo que se venía haciendo. Si uno analiza desde Bachelet dos, los tres gobiernos desde ese, todos los expertos coinciden en que Chile frenó su crecimiento y su desarrollo. Los expertos que entonces apoyaron la reforma reconocen que estaban equivocados y evidentemente la fórmula pasada no funcionó".
Barrios: debe haber acuerdo amplio
Por el contrario, Arturo Barrios (PS) devolvió la responsabilidad al Ejecutivo, calificando su actitud como contraria a las prácticas democráticas saludables: "Esta manera, a mi entender, es producto de una situación por parte del Ejecutivo que es contradictoria con la democracia".
"Una reforma tributaria debe ser un acuerdo amplio de Chile entero, no hacer una suerte de tramitación express que finalmente no convoca", afirmó el secretario general del PS. Sobre todo porque "ellos no hablaron en campaña de una reforma tributaria. El gobierno determinó una forma que genera una situación regresiva desde el punto de vista económico. Menor recaudación fiscal genera eliminación de beneficios".
Y acusó que "este gobierno ha ido polarizando la situación del país. Un diputado amenazado de muerte (Jaime Araya de la bancada PPD), otro diputado golpeado (Javier Olivares del PDG). Una vocera que dice que un partido de oposición no puede dar lecciones de democracia. El Gobierno está polarizando al país porque hay una decisión de implementar la reforma tributaria; y no tiene nada que ver con la reconstrucción".
Galli: Foco en reactivación
Juan Francisco Galli (RN); exsubsecretario del Interior, valoró que exista un consenso en el diagnóstico sobre la falta de dinamismo económico del país: "Aquí el foco del país debe estar en reactivar nuestro crecimiento económico y que eso tenga como consecuencia, naturalmente, más oportunidades y empleos para los chilenos".
También destacó que los centros de pensamiento de oposición hayan entregado su propia reflexión sobre el proyecto: "Creo que es positivo que haya por fin una propuesta alternativa desde la oposición y que se haya emitido un documento que mantiene el foco del Gobierno. Hay un germen de acuerdo o consenso de avanzar en medidas procrecimiento y proempleo".
Aunque deslizó una crítica: "Mirando el documento de la oposición con énfasis en el crecimiento, extraña que gran parte de las propuestas de incentivo a la inversión tenga como base el proyecto de los permisos sectoriales, que el gobierno anterior no fue capaz de hacer andar. Es bueno que tengamos un consenso, aunque en el pasado no fueron hinchas de estas medidas que hoy proponen".
Carmona: Gobierno considera indiscutible su propuesta
La falta de trabajo prelegislativo fue otro punto de fricción. Lautaro Carmona, presidente del PC, defendió el rol de las bancadas oficialistas y criticó la supuesta negativa del gobierno a conversar: "Quien muestra una falta de ánimo de dialogar, que hizo casi cero actividad prelegislativa con distintos sectores, es el Gobierno".
El dirigente apuntó que las críticas a la gran cantidad de indicaciones "parecen una victimización por adelantado. La obligación de hacer un trabajo prelegislativo la tenía el gobierno y se la saltó. Ni siquiera acogieron las propuestas comprometidas con el PDG. Quien no ha tenido iniciativa para dialogar fue el propio Gobierno que considera que su propuesta es indiscutible".
"Lo del chorreo ha fracasado en reiteradas oportunidades en todo el mundo. Se puede trabajar con las mil indicaciones y mucho más si se precisan. ¿Por qué no quieren separar el proyecto? El argumento del Gobierno es débil de origen. Aumentar los ingresos de los grandes empresarios no está vinculado a que se reconstruyan las casas de personas que las perdieron en los incendios", sentenció Carmona.